Embarazo y omega-3

El cerebro humano empieza a desarrollarse desde la tercera semana de embarazo, y continúa durante un extenso periodo postnatal. Pensemos que este aumenta cuatro veces de tamaño durante el periodo escolar alcanzando el 90% del volumen del adulto a los seis años de edad (1). Datos relevantes que demuestran que cuidarse durante este periodo es crucial para un buen estado cognitivo de nuestro hijo. También, que los factores ambientales afectan en gran medida al niño, por ejemplo, juegan un papel fundamental en la formación del cerebro. Por otra parte, junto con los factores genéticos, intervienen en el desarrollo del sistema neurológico, y durante el periodo fetal y postnatal los factores ambientales, como la nutrición, influencian el desarrollo de forma cada vez más importante (1). El cerebro en formación entre las semanas 24 y 32 del embarazo es particularmente vulnerable.

No cuidar la alimentación en general, pero, sobre todo, cuando se está en un proceso de gestación es una imprudencia. Los déficits nutricionales en este periodo pueden alterar el cerebro, no solo mientras dura la carencia, sino también después de que se solucione (2). Hay elementos que nuestro futuro bebé necesitará para formarse bien, como es el DHA. El DHA es un importante componente de las membranas de las neuronas y de la retina y se acumula rápidamente en el cerebro durante la gestación y en el periodo postnatal (3).

¿Por qué optar por el omega-3 en el embarazo?

Los beneficios del omega-3 durante el embarazo y el postparto se pueden dividir en tres fases:

  • Preembarazo y omega-3:El efecto del embarazo sobre los niveles de omega-3 maternos va a depender de los niveles de omega-3 de la futura madre antes de estar en estado y de su ingesta durante el embarazo (4).
  • Embarazo y omega-3: La ingesta de omega-3 tiene muchos efectos positivos para la madre y el feto. El consumo de DHA y EPA durante el embarazo produce un pequeño aumento en la duración de la gestación y del peso del niño. Porque al mejorar el tiempo de gestación reduce la frecuencia de bajo peso al nacer y el riesgo de preeclampsia (4). Uno de los síntomas de la preeclampsia que pueden presentarse cuando una mujer está embarazada es el desarrollo de hipertensión arterial y aumento de las proteínas en la orina después de la semana 20 (finales del segundo trimestre o tercer trimestre) de gestación (5). Y además, el DHA disminuye la frecuencia de depresión tanto en el embarazo como tras el parto (4). Por último, el DHA y el EPA mejoran la respuesta inmunológica, la función visual y el desarrollo neurológico y cognitivo del niño (4).
  • Lactancia y omega-3: La suplementación de la madre con DHA durante la lactancia materna es mucho más efectiva aumentando el DHA de la leche que si la suplementación está limitada solo en el embarazo (4).

Una de las preguntas más comunes que se hacen las mujeres embarazadas es:

¿Pasaré por la conocida depresión postparto?

La depresión postparto es una enfermedad que ocurre hasta en un 20% de las mujeres que dan a luz.

Puede llevar a episodios recurrentes que afectan al desarrollo del niño y en algunos casos severos al suicidio de la madre o al infanticidio (6). Lo que muchas futuras madres desconocen es que durante el embarazo también se puede padecer depresión, un hecho común en los países occidentales, pero prácticamente ausente en países con alta ingesta de pescado. Existe una asociación entre una baja ingesta de omega-3 proveniente del pescado y un mayor riesgo de tener síntomas depresivos durante la gestación. Por lo tanto, comer pescado durante el embarazo puede tener efectos beneficiosos en el bienestar mental de la madre (7). Es prudente que las mujeres embarazadas o lactantes seleccionen las fuentes de omega-3 que tengan un bajo contenido en mercurio u otros contaminantes (6).

Bibliography:

1. Stiles J, Jernigan TJ. The basics of brain development. Neurpsychol Rev. 2010 December, 20(4):327-48. 2. Georgieff MK. Nutrition and the developing brain: nutrient priorities and measurement. Am J Clin Nutr. 2007 Feb;85(2):614S-620S. 3. Cetin I, Koletzko B. Long-chain omega-3 fatty acid supply in pregnancy and lactation. Curr Opin Clin Nutr Metab Care. 2008 May; 11(3):297-302. 4. Jensen CL. Effects of n-3 fatty acids during pregnancy and lactation. Am J Clin Nutr. 2006 Jun; 83(6 Suppl):1452S-1457S. 5. NIH. Preeclampsia. 2012. Available at: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/000898.htm (access date: 14/01/2014) 6. Levant B. N-3 (omega-3) Fatty acids in postpartum depression: implications for prevention and treatment. Depress Res Treat. 2011:467349. doi: 10.1155/2011/467349. Epub 2010 Oct 27. 7. Golding J, et al. High levels of depressive symptoms in pregnancy with low omega-3 fatty acid intake from fish. Epidemiology. 2009 Jul; 20(4): 598-603.

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