Articulaciones y omega-3

A medida que una persona se hace mayor, pueden aparecer dolencias propias de la edad, como el dolor en las articulaciones. Las articulaciones son las conexiones entre los huesos o los cartílagos y gracias a la capacidad de contracción bajo control nervioso de los músculos esqueléticos se producen los movimientos articulares. Los huesos y las articulaciones actúan como palancas cuando los músculos insertados en ellos se contraen, y facilitan el desplazamiento (1). Si no los cuidamos pueden aparecer patologías que harán perder calidad de vida. Tanto mujeres como hombres las pueden llegar a padecer, por ello es tan importante la prevención. Una prevención que nos puede ayudar a disminuir la aparición de enfermedades como la artrosis y la artritis.

La artrosis es una enfer­medad degenerativa asociada a la edad y al desgaste articular (2). Es la patología articular más frecuente, y afecta prin­cipalmente a las articulaciones de la columna, las rodillas y los hombros. La artritis es una enfermedad más grave que incluye todas aquellas patologías reumáticas en las que el proceso pro­voca inflamación de las articulaciones (2). Los síntomas pueden ser varios, desde dolor ligero a agudo, hinchazón, e inclu­so dificultad para mover la articulación. Pensemos que la artritis es uno de los problemas de salud crónicos más pre­valentes y una de las principales cau­sas de discapacidad en el mundo (3).

En Estados Unidos se estima que hay 46 millones de personas diagnosticadas de artritis y en 2030 serán 67 millones (3), es decir, que en tan solo 17 años 21 millones de per­sonas habrán empeorado su estado de bienestar.

Porque un dolor crónico, continuo, no solo hace minar el aspecto físico, sino que también influye en el anímico. La calidad de vida empeora, y el paciente ve como el paso del tiempo va limitando sus capacidades.

La artritis es la causa más frecuente de limitación de la acti­vidad, por delante de las enfermedades del corazón, el cáncer o la diabetes (3).

Si bien es cierto que la enfermedad pue­de afectar a todos los sexos, existe una prevalencia mayor en mujeres (28,3%) que en hombres (18,2%), y sobre todo, aumenta con la edad, a partir de los 65 años (3).

Como hemos mencionado, la artritis es una enfermedad reumática y de ella pueden derivarse (aunque son las me­nos frecuentes no está de más mencionarlas), la artritis reumatoide, el lupus, la gota, la fibromialgia específica por la artritis. Pero la más común entre la po­blación y a la que vale la pena dedicar un espacio es la osteoartritis. La osteo­artritis se caracteriza, entre otros signos, por una rotura del cartílago articular, que afecta a 27 millones de americanos mayores de 45 años (3). La Organización Mundial de la Salud (OMS) apunta que es una de las diez enfermedades que más discapacidad producen en los países desarrollados. Es más, el 80% de las personas que padecen osteoar­tritis tendrá limitaciones de movimiento, y un 25% no podrá llevar a cabo algu­nas actividades de su vida diaria (4). Entre los fac­tores que la podrían causar está la obesidad, el envejecimiento o unas articulaciones desgastadas (5).

¿Por qué optar por el omega-3 en problemas de articulaciones?

Porque los ácidos grasos omega-3 han demostrado efectos positivos sobre las enfermedades inflamatorias articulares (6). La evidencia científica demuestra que el consumo de complementos de aceite de pescado con EPA y DHA reduce la síntesis de factores pro-inflamatorios en el cartílago (6), es decir, que ejercen un efecto antiinflamatorio, reducen la destrucción del cartílago y aumentan su formación (7). El principal beneficio de los omega-3 en la artritis reumatoide es la mejoría del nivel de inflamación de las articulaciones afectadas y en la rigidez matutina (8). Reducir la ingesta de ácidos grasos omega-6 y aumentar la de omega-3 reduce los mediadores de la inflamación en la artritis reumatoide (9).

Bibliografía

1. Procedures related to movement and physical activity needs. Musculo-skeletal system. Procedures. (access date: 17/1/2014). 2. Gutiérrez Polo R. Artritis y artrosis: procesos reumáticos diferentes. Zona Hospitalaria. 2007; 3:12-3. 3. Arthritis Foundation. Arthritis prevalence: A nation in pain. (access date: 17/3/2015). 4. WHO. Chronic rheumatic conditions. (access date: 13/1/2014). 5. NIH. Osteoartritis. (access date: 13/1/2014). 6. Watkins BA, Li Y, Lippman HE, Seifert MF. Omega-3 polyunsaturated fatty acids and skeletal health. Exp Biol Med (Maywood). 2001 Jun; 226(6): 485-97. 7. Dzielska-Olczak M, Nowak JZ. Antiinfammatory therapy in ostheoarthritis including omega 3 and omega 6 fatty acids. Pol Merkur Lekarski. 2012 May; 32(191): 329-34. 8. Kremer JM. n-3 fatty acid supplements in rheumatoid arthritis. Am J Clin Nutr. 2000 Jan; 71(1 Suppl): 349S-51S. 9. Covington MB. Omega-3 Fatty Acids. Am Fam Physician. 2004 Jul 1; 70(1): 133-40. (access date: 13/1/2014).

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